
El F.C. Barcelona sumó tres trabajados puntos gracias a un golazo de Pedro y llega al parón liguero habiendo sumado todos los puntos posibles hasta la fecha.
Pese a las preocupaciones que generaba a Guardiola el Almería, equipo que llegaba al Camp Nou con una sola derrota y pocos goles encajados, el Barça logró sacar adelante un partido que comenzó bien pero que se acabó complicando más de lo previsto.
El planteamiento defensivo que presentó el equipo andaluz invitaba a pensar que sería un combate trabado y difícil de sacar adelante. Y así fue.
En la primera parte, el Barça empezó poco a poco a comer terreno a los de Hugo Sánchez y a los 12 minutos los blaugrana ya dominaban el juego con sus habituales combinaciones protagonizadas por un Messi que tenía ganas de hacer diabluras.
El argentino se encargó de que llegaran las primeras ovaciones con una finta en el minuto 9 y otra jugada con Iniesta en el 14. Poco después un gran centro de Ibrahimovic fue rematado al palo por Xavi, cuyo rechace llegó a las botas de Pedro que se volvió a topar con la madera. El Barça achuchaba y los jugadores del Almería comenzaron a enfadarse tanto que optaron por emplear las mismas malas artes que otros equipos cuando juegan contra el Tricampeón. El árbitro Velasco Carballo, lejos de tranquilizar el encuentro, permitió que los andaluces se ensañaran con los azulgranas y perdonó dos rojas a Pellerano y Bernardello además de comerse un penalti clarísimo de éste sobre Messi.
domingo, 4 de octubre de 2009
Un golazo para salvar un partido bronco
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